10 de abril de 2025

Hospital Traumatológico de Concepción se proyecta como referente para la resolución de cirugías de columna de alta complejidad

La cirugía compleja de columna en pacientes con condiciones severas y de alto riesgo es un procedimiento que pocos hospitales realizan, debido a su nivel de dificultad y al alto grado de especialización que debe tener el equipo médico. En los últimos 18 meses, el Hospital Traumatológico de Concepción (HTC) ha realizado tres intervenciones de esta categoría con resultados que no solo han mejorado la calidad de vida de los pacientes, sino que también han contribuido al fortalecimiento del equipo de columna, destacando al hospital como referente en la materia.

Por años, Hugo Cuevas Cruz vivió con una condición que parecía inalterable. A sus 33 años, su parálisis cerebral había derivado en una escoliosis neuromuscular severa: su columna desviada hacía que su pelvis se incrustara incluso en sus costillas. El dolor y los espasmos musculares eran constantes, cada vez más insoportables. La fatiga lo limitaba, y su calidad de vida se deterioraba día a día.

«Empezamos a conversar con Hugo en 2019, y la interacción era que, cuando él tenía dolor, viniera al hospital para hacer alguna estrategia infiltrativa en el box y paliar el dolor. Cada vez fue requiriendo pinchazos más frecuentes, porque el dolor, los espasmos y la fatiga eran insufribles», recordó el Dr. Mario Condal Moore, traumatólogo cirujano de columna del Hospital Traumatológico.

Entonces, tomaron la decisión: Hugo ingresaría al quirófano para corregir su escoliosis neuromuscular severa y, así, aliviar el dolor que ésta le generaba. “La complejidad requeriría varias cirugías y contar con un sistema de tracción para ganar flexibilidad, lograr una corrección parcial y, sobre todo, mejorar las condiciones basales de Hugo”, explicó el médico.

Cirugía de alta complejidad

La complejidad del procedimiento requería una preparación meticulosa: un sistema de tracción para ganar flexibilidad, múltiples etapas de corrección y un enfoque quirúrgico de alta precisión. Este procedimiento fue abordado en conjunto por el equipo de columna, especialmente por los médicos traumatólogos Iván Mora, Felipe Tejías y Mario Condal, quienes, finalmente, operaron a Hugo en una cirugía que se extendió por más de siete horas.

La cirugía fue un éxito y diez días después, Hugo salió del hospital. Ya no sentía el mismo dolor que lo había atormentado por años. Su cuerpo ahora le permitirá respirar mejor, digerir mejor y moverse con mayor comodidad. «Se va más gordito, con menos riesgo de neumonías, porque la deformidad lo que provocaba era reflujos postprandiales. Entonces, devolvía la comida, tenía reflujo y aumentaba el riesgo de aspiración. También, la mamá va a tener más facilidades para hacer los traslados, los cambios de posición, la silla, la cama y el aseo», añadió Condal.

Por su parte, el subdirector médico del HTC, Dr. Gonzalo Jorquera Arrau, destaca el nivel de preparación y compromiso que tiene todo el equipo con sus pacientes. «Cada intervención quirúrgica es el resultado de un trabajo en equipo meticuloso, donde cada profesional, desde los cirujanos hasta el personal de enfermería y rehabilitación, juega un papel crucial en el proceso de recuperación de nuestros pacientes. La calidad de atención que brindamos no solo se mide en resultados quirúrgicos, sino también en la conexión humana que establecemos con cada uno de ellos», dijo.

Para la madre de Hugo, Mónica Cruz Nova, la experiencia fue mucho más que una cirugía exitosa. «El equipo médico conectó con él de una forma increíble. No solo lo atendieron, sino que lo entendieron. Y eso es invaluable», cuenta emocionada.

El caso de Hugo es particular, pues, en su mayoría, los pacientes neurológicos suelen estar desconectados de lo que sucede a su alrededor; sin embargo, él está 100% conectado, y, a pesar de que no puede hablar, se comunica a través de un tablero con imágenes con el que expresa sus sentimientos. «Acá, Hugo fue una persona más, como todos nosotros, no lo discriminaron por su capacidad diferente. Se dieron el tiempo de conocerlo, eso no pasa en otras partes, y es lo que más destaco y agradezco de todo el personal del hospital», relata su madre. Por su parte, el subdirector médico refuerza esta idea, añadiendo que “fue atendido con los altos estándares de nuestro hospital, donde nuestro gran sello es el buen trato hacia los usuarios externos, con una atención centrada en el paciente, empática y sin discriminación”, dijo Jorquera.

“Lo que viene ahora son curaciones, cuidar la herida, hacerle una silla neurológica nueva para adaptarla a su nueva configuración, kinesioterapia y yo diría que en un mes más podría retomar sus actividades”, concluyó el médico tratante.

Retorno social

Según explica el director del Hospital Traumatológico de Concepción, Edwin Ñanco Solar, estas cirugías tienen un costo monetario muy alto, pero, por tratarse de un hospital público que atiende a personas afiliadas a Fonasa, el costo para ellas es cero. No obstante, su impacto es incalculable. «Estamos orgullosos del resultado obtenido con Hugo. Su cirugía fue un gran desafío para nuestro equipo, pero verlo ahora feliz, contento, sin dolor, es una gran satisfacción, no solamente porque refleja la calidad técnica de nuestro equipo, sino también la entereza y valentía de una persona comprometida con su salud y recuperación».

Finalmente, agrega el director, “pacientes como Hugo nos inspiran a seguir avanzando, optimizar nuestros procesos y buscar los apoyos necesarios, en cuanto a tecnología y recursos humanos, para poder ofrecer alternativas de tratamientos efectivos, de alta complejidad y con la mejor calidad posible a nuestros usuarios y usuarias”.